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Martes, 13 de octubre de 2026
Energía y recursos de América Latina
Análisis del día

Un municipio boliviano trae la primera cisterna de diésel importado desde Brasil al amparo del Decreto Supremo 5644

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El comprador del primer cargamento de diésel importado desde Brasil es el municipio de Guayaramerín, y su ingreso al país estaba previsto para este miércoles, según anunció el gobernador del Beni, Jesús Egüez. La compra se ampara en el Decreto Supremo 5644, que autoriza a personas naturales y jurídicas privadas a importar y comercializar diésel y gasolina en Bolivia, tanto para consumo propio como para su venta en estaciones de servicio.

El combustible sale del estado brasileño de Rondônia y entra por el corredor que conecta Porto Velho con Guayaramerín. Quedan así encajadas tres piezas en un mismo episodio boliviano: una norma que habilita al comprador, un origen de suministro al otro lado de la frontera y una autoridad departamental que pone fecha al ingreso. Una cisterna no acredita un flujo sostenido; acredita que el circuito administrativo y logístico se recorrió entero al menos una vez.

El decreto cambia quién compra

La novedad no está en el litro de diésel que cruza la frontera, sino en el sujeto que lo compra. Hasta la habilitación del Decreto Supremo 5644, importar y comercializar diésel y gasolina no era una función abierta a personas naturales y jurídicas privadas. Con la norma vigente, el primer cargamento verificado lo trae una entidad municipal y lo anuncia el gobernador del Beni, no el canal estatal de abastecimiento.

Ese reparto de papeles importa más que el volumen. La vía habilitada para resolver un faltante de combustible corre por fuera de la estructura tradicional de compra, y el primer uso práctico de la norma lo ejerce un gobierno local en una ciudad de frontera. Si la operación se repite, el corredor de Porto Velho a Guayaramerín deja de ser una ruta de excepción y se convierte en una vía de abastecimiento con demanda propia.

La condición para esa repetición es logística antes que jurídica. La norma alcanza por igual a cualquier persona natural o jurídica privada, de modo que la barrera efectiva pasa a ser la capacidad de organizar transporte, almacenamiento y venta desde Rondônia. Nada en el anuncio del gobernador compromete un segundo envío.

Diésel que también se quema para generar electricidad

Mientras el diésel brasileño empieza a cruzar hacia el Beni, el combustible gana peso en otro frente. El COES de Perú advirtió que el sistema eléctrico de ese país cuenta con capacidad suficiente para evitar racionamientos y apagones en los próximos años, pero deberá recurrir cada vez más al diésel para satisfacer la demanda nacional. Formulado así, el mensaje separa dos costos: no habrá interrupción del servicio, y a cambio el sistema pagará combustible caro para sostenerlo.

La causa hidrológica de ese desplazamiento ya está identificada por la calificadora. Moody's señaló en un estudio reciente que un fenómeno intenso de El Niño en 2026-2027 alterará considerablemente los patrones de precipitaciones y reducirá la disponibilidad de agua en varios países que dependen en gran medida de la energía hidroeléctrica, y ubicó a Colombia, Brasil y Perú como los más expuestos.

La secuencia que unen ambas fuentes es corta. Si la disponibilidad de agua cae con la intensidad que anticipa Moody's, la generación hidroeléctrica cede espacio a unidades térmicas, y el escenario que ya describe el COES para Perú deja de ser una advertencia de planificación para volverse operación diaria. El diésel vuelve entonces a cumplir dos funciones a la vez: combustible de transporte y respaldo de generación.

Hay un detalle que conecta ambos frentes sin necesidad de inferencias largas. Brasil figura entre los tres países que Moody's identifica como más expuestos por su dependencia hidroeléctrica y es, al mismo tiempo, el origen del diésel que empieza a entrar a Bolivia por Guayaramerín. Las afirmaciones disponibles no cuantifican cuánto podría competir esa demanda eléctrica con la logística que hoy abastece a la frontera, pero sitúan ambas presiones sobre el mismo combustible.

El otro lado: más vehículos en la calle

Del lado del consumo de transporte, el dato del mes viene de Ecuador. Con 15.281 unidades comercializadas, agosto de 2026 se consolidó como el mejor mes de ventas de autos nuevos en la historia del sector automotor ecuatoriano, según la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (Aeade). Es un récord mensual, y la propia Aeade lo describe como continuidad de una tendencia al alza.

Un parque rodante que crece a ese ritmo agrega demanda potencial de combustibles líquidos en un momento en que dos jurisdicciones vecinas ya administran tensiones de suministro por vías distintas: Perú, con un despacho eléctrico que se apoyará más en diésel; Bolivia, con un decreto que abre la importación de diésel y gasolina a privados. La relación es de dirección y no de magnitud: las cifras de Aeade registran unidades vendidas, no consumo asociado.

Qué distingue un episodio de un cambio

Lo que decidirá si el envío anunciado por Egüez fue un hecho aislado o el inicio de un canal es la frecuencia. Envíos regulares desde Rondônia por la ruta Porto Velho-Guayaramerín convertirían la operación en abastecimiento estable; sin continuidad, el Decreto Supremo 5644 quedará como una habilitación de uso testimonial, estrenada por un municipio y poco más.

En el frente eléctrico, la prueba es verificable en los términos que fijó el propio COES: mayor uso de diésel para cubrir demanda sin racionamientos ni apagones. Una temporada seca que confirme el diagnóstico de Moody's sobre Colombia, Brasil y Perú pondría ese recurso térmico a prueba en condiciones reales, no de escenario.

Queda por ver, por último, si el récord ecuatoriano se sostiene. Aeade midió el mejor mes de la historia del sector con 15.281 vehículos nuevos en agosto de 2026; que ese nivel se repita o retroceda en los meses siguientes es lo que separa un pico puntual de una presión adicional y persistente sobre la demanda de combustibles líquidos.

Fuentes