Bolivia abre la importación de crudo a sus refinerías y quita la subvención a esos derivados
Las refinerías bolivianas quedaron habilitadas, por vía excepcional, a comprar petróleo en el exterior, refinarlo dentro del país y vender los productos resultantes a precios de mercado, una decisión que el Gobierno vincula con el refuerzo de la refinación local y la seguridad del suministro de combustibles. Las operaciones que se realicen bajo ese esquema quedan fuera del régimen de subvención, tanto en la compra del crudo como en la venta interna de sus derivados.
La autorización consta en el Decreto Supremo 5701, firmado por el presidente boliviano Rodrigo Paz bajo la emergencia energética y social que el DS 5517 había declarado.
El detalle operativo queda pendiente: el Ministerio de Hidrocarburos y Energías de Bolivia tiene hasta cinco días hábiles, contados desde la publicación, para dictar la Resolución Ministerial que reglamente la aplicación de la norma.
Ningún cargamento entra por decisión propia de las empresas. El Comité de Producción y Demanda (PRODE) programa y asigna los volúmenes importados, y para hacerlo debe pesar tres variables: cuánto requiere el mercado interno, cuánto puede mover la red de ductos y cuánto pueden procesar las plantas.
Fuente: larazon.bo (se abre en una pestaña nueva)1 fuenteEnlace permanente
