Eni aplicará en Italia un precio máximo de 1,99 euros por cada litro de gasolina y de 2,19 euros por cada litro de gasóleo. Los precios máximos estarán alrededor de 17 céntimos por debajo de la media actual del mercado.
La medida se aplicará a partir del 28 de septiembre y tendrá un periodo inicial de 30 días. Eni contempla prorrogar el límite hasta finales de año en función de la evolución del mercado y del abastecimiento. La compañía presentó el tope como una aportación solidaria al país, a los consumidores y a su clientela.
Eni vinculó el límite máximo de precios a la desgravación fiscal sobre los impuestos especiales vigente. El Gobierno de Giorgia Meloni prorrogó hasta el 5 de octubre la reducción de los impuestos indirectos sobre el carburante.
Según Eni, el elevado precio de los carburantes se debe a la contracción de la oferta de productos refinados en el mercado internacional derivada de las actuales crisis geopolíticas. La compañía también atribuyó los altos precios a la falta de capacidad de refinación a nivel europeo tras el cierre de 30 refinerías en los últimos quince años.
Ese viernes, el precio medio en el autoservicio de las autopistas era de 2,247 euros por litro de gasolina y de 2,421 euros por litro de diésel. El Gobierno italiano había destinado 2.000 millones de euros en lo que iba de año a contener los precios del carburante.
El Gobierno reunirá el 8 de octubre a las refinerías que operan en Italia para verificar si pueden aumentar la producción. Según la Unione Energie per la Mobilità, esas refinerías trabajan actualmente al 77% de su capacidad.
El Ministerio de Economía y Finanzas posee el 2,17% de las acciones de Eni y la Cassa Depositi e Prestiti, el 30,92%.
