Vattenfall se adjudicó proyectos de eólica marina por un total de 1.800 MW en la subasta danesa de energía eólica en el mar. La autorización se otorga por 30 años, con posibilidad de prolongarla por 10 años adicionales.
Esa duración es la variable que define el horizonte de recuperación de la inversión: un permiso de hasta 40 años cubre con holgura la vida útil de las turbinas y desplaza el riesgo regulatorio fuera del periodo de amortización, un contraste directo con los esquemas de concesión más cortos habituales en otras jurisdicciones.
Los dos proyectos adjudicados son Hesselø y North Sea I Mid, que refuerzan la cartera eólica marina de Vattenfall en Dinamarca, valorada en aproximadamente 1,5 GW. Hesselø se ubica en el mar de Kattegat, entre Dinamarca y Suecia, a unos 30 km de la costa, con una capacidad mínima de 800 MW. North Sea I Mid se sitúa en el mar del Norte, a unos 20 km de la costa cerca de Hvide Sande, con una capacidad mínima de 1.000 MW.
La conexión a la red está reservada para ambos proyectos y el punto de conexión se encuentra a unos 50 km hacia el interior. Ese detalle importa: la reserva previa de capacidad de red elimina uno de los cuellos de botella más frecuentes en el desarrollo eólico marino, donde la disponibilidad del punto de conexión suele determinar el calendario más que la propia construcción del parque.
David Flood, director de la unidad de eólica marina de Vattenfall, afirmó que este tipo de proyectos muestra cómo la empresa amplía la eólica en el mar con un enfoque marcado en la asequibilidad de los precios y el valor a largo plazo.
Vattenfall opera actualmente cinco parques eólicos marinos en Dinamarca que generan alrededor de 6,5 TWh de electricidad al año, equivalente al consumo de aproximadamente 1,5 millones de hogares.
En Finlandia, la compañía desarrolla un parque eólico marino de escala industrial en Korsnäs, cerca de Vaasa, en cooperación con Metsähallitus. La potencia prevista de ese parque es de 1,3 a 2,5 GW, con una producción esperada de 5 a 7 TWh de electricidad libre de fósiles al año. Esa producción anual corresponde al consumo de más de dos millones de apartamentos o de más de 350.000 viviendas unifamiliares con calefacción eléctrica.
El proyecto finlandés respalda el objetivo de Finlandia de ser neutra en carbono para 2035 y debe mejorar la autosuficiencia energética del país.
