Un proyecto híbrido de generación eléctrica con almacenamiento en baterías y 76 MW de capacidad de generación quedó en manos de Cox en Guatemala. El contrato asociado le asegura ingresos por USD 126,5 millones durante los primeros 15 años de operación de la planta.
El fallo corresponde a la PEG-5, que es la mayor licitación de generación realizada hasta ahora en el país centroamericano. En la convocatoria, identificada como PEG-5-2025, tres distribuidoras (EEGSA, Deorsa y Distribuidora de Electricidad de Occidente, Deocsa) buscan contratar hasta 1.400 MW de potencia garantizada con energía asociada, mediante plazos de hasta 15 años y suministro que arranca a partir de 2030.
La producción anual del proyecto rondará los 113,3 GWh, de acuerdo con la estimación de la propia compañía. Según sus proyecciones, 42,6 GWh de ese total se venderán cada año como excedentes en el mercado mayorista, un flujo que sumaría alrededor de USD 70 millones durante la vida útil de la instalación.
A esas cifras Cox agregó el precio monómico con el que resultó adjudicada: USD 88,66. Se trata del valor que integra en una sola cifra la remuneración por potencia y por energía, lo que permite comparar ofertas sobre una misma base.
La parte de la generación que no queda comprometida en el contrato de largo plazo dependerá de los precios del mercado mayorista, ya que la compañía prevé colocar allí los 42,6 GWh de excedentes anuales frente a los 113,3 GWh estimados de producción total.
