Ir al contenido
Lunes, 26 de octubre de 2026
Energía y recursos de América Latina
Análisis de la semanaPetróleo y gas

El RIGI acumula USD 49.766 millones aprobados en Vaca Muerta, pero más de la mitad de los proyectos precede a la ley

Ilustración generada por IA para: El RIGI acumula USD 49.766 millones aprobados en Vaca Muerta, pero más de la mitad de los…
Imagen generada por IA

El Gobierno nacional aprobó una inversión de USD 6.400 millones para desarrollar un nuevo proyecto de petróleo no convencional en Vaca Muerta, con una meta de producción de 70.000 barriles diarios. El anuncio se suma a un régimen de incentivos que ya reúne USD 49.766 millones aprobados, pero al menos 13 de sus 23 proyectos contaban con antecedentes anteriores a la sanción de la ley. Si gran parte del monto comprometido corresponde a iniciativas ya en marcha, la aceleración visible esta semana mide tanto decisiones nuevas como actividad que ya estaba decidida.

El peso de lo ya decidido

El conjunto de proyectos aprobados bajo el régimen suma USD 49.766 millones, según Energía y Negocios. De ese total, las iniciativas con participación directa o un rol protagónico de una sola compañía equivalen a USD 19.932 millones, es decir el 40,1% del monto comprometido hasta el momento. Esa compañía es YPF.

La misma fuente precisa que al menos 13 de los 23 proyectos aprobados ya habían sido anunciados públicamente, tenían estudios avanzados, inversiones ejecutadas o definiciones estratégicas previas a la ley. Puestos lado a lado, los dos datos describen un régimen cuyo volumen declarado se superpone en buena medida con desarrollos que no dependían de él para existir: más de la mitad de los proyectos ya estaba en algún grado de ejecución antes de que la norma entrara en vigor.

La señal nueva y la que ya venía

Sobre ese fondo, la aprobación de USD 6.400 millones aporta una decisión claramente nueva, orientada a 70.000 barriles diarios de petróleo no convencional. A la vez, el interés externo se hizo visible en el calendario: una treintena de empresas del exterior llegaría a la Argentina el 18 de octubre para participar de un evento vinculado al desarrollo de Vaca Muerta, según Infobae. Más de 150 empresas de la Argentina y del exterior participarían de una ronda de negocios asociada a esa actividad.

La expectativa de expansión se extiende al año siguiente. La actividad de fractura podría crecer 40% en 2027, según Mejor Energía. Ese crecimiento, de concretarse, exigiría capacidad adicional para evacuar el petróleo producido, y allí la restricción se desplaza de los pozos a los ductos.

Dónde se traba el crecimiento

El vínculo entre más fractura y más transporte es mecánico: cada incremento de producción necesita una vía de salida hacia los puntos de despacho. Una de esas obras contempla un tendido total de 207 kilómetros y 24 pulgadas de diámetro, con cerca de 146 kilómetros en territorio provincial, según el diario Río Negro. Si la actividad de fractura avanza al ritmo previsto para 2027 mientras la infraestructura de evacuación se completa por tramos, el cuello de botella entre extracción y transporte definiría cuánto de la inversión aprobada se traduce en barriles efectivamente comercializados.

Tres actores quedan expuestos de manera distinta. YPF concentra el 40,1% del monto comprometido, de modo que su cronograma pesa de forma desproporcionada sobre el total aprobado. El Gobierno nacional, que aprobó tanto el nuevo proyecto de USD 6.400 millones como el conjunto de iniciativas del régimen, asocia su balance de inversiones a decisiones de las cuales al menos 13 ya estaban en curso antes de la ley. Las empresas del exterior que convergen en la ronda de negocios aportan la demanda de bienes y servicios que sostendría el salto de actividad previsto, pero su participación todavía se mide en concurrencia a un evento, no en compromisos aprobados.

La señal observable que separaría una aceleración real de una recomposición contable llega con los próximos tramos del régimen: si los montos que se aprueben en adelante corresponden a proyectos sin antecedentes previos a la ley, el impulso sería atribuible al incentivo; si vuelven a predominar iniciativas ya anunciadas, el total seguiría inflándose con decisiones que no esperaban la norma. La meta de 70.000 barriles diarios del nuevo desarrollo y el crecimiento del 40% en la fractura durante 2027 ofrecen los dos marcadores físicos contra los cuales contrastar esa distinción.

Fuentes