El gobierno venezolano y la petrolera estadounidense Chevron renovaron los contratos de Petroboscán, Petropiar y Petroindependencia, las tres sociedades que la empresa opera en conjunto con PDVSA. La renovación busca ajustar esos contratos a la nueva ley de hidrocarburos que entró en vigor en enero.
Los acuerdos firmados con Chevron y con la italiana Eni amplían el perímetro de las asociaciones ya existentes y apuntan a aumentar la producción petrolera del país. Chevron prevé elevar sus inversiones en Venezuela a USD 7.000 millones en los próximos cinco años y más que duplicar su capacidad de producción de crudo.
En el caso de Petroindependencia, las partes suscribieron además un acuerdo integral de pago sobre el bono que corresponde por el derecho de acceso a las reservas de hidrocarburos de los campos asignados a esa sociedad.
PDVSA firmó con Eni un contrato de reparto de producción para la explotación del bloque Junín 5, en la Faja Petrolífera del Orinoco. La estatal venezolana también cerró un acuerdo de asociación de producción con la empresa Primavera para el campo Budare-Elotes, en el oriente del país.
A la ronda de acuerdos se sumó una alianza estratégica entre la estadounidense GE Vernova y PDVSA para renovar la infraestructura eléctrica de las instalaciones petroleras venezolanas.
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, destacó el acuerdo petrolero alcanzado entre Caracas y Washington. Se refirió al entendimiento firmado el 28 de agosto, que contempla la extracción de 65.000 millones de barriles de reservas ubicadas en los campos involucrados. Rodríguez agradeció a la administración Trump y sostuvo que el gobierno venezolano continuará trabajando para alcanzar objetivos de beneficio mutuo.
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, calificó como "un día histórico" los acuerdos concretados entre Venezuela y compañías estadounidenses como Chevron y GE Vernova. Wright afirmó que el presidente Donald Trump busca paz, libertad, nuevas oportunidades y prosperidad en Venezuela.
