La generación eléctrica de EPM en Colombia, incluida Hidroituango, quedó en buen estado después del sismo, según informó la propia empresa, que extendió ese diagnóstico a sus redes de transmisión y distribución eléctrica, al acueducto y alcantarillado y a la distribución de gas. El movimiento tuvo magnitud 7,4, epicentro en San José del Palmar, Chocó, y una profundidad de 96 km, de acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano.
Los cortes de energía quedaron acotados a algunos sectores de Caldas y Risaralda, donde trabajan técnicos de Chec.
La cifra de víctimas aumentó durante el día. Asocapitales situó el conteo en 54 muertos y advirtió graves afectaciones estructurales en varias ciudades capitales; el desglose que entregó ubica 28 víctimas en Valle del Cauca y 18 en Pereira, seguidas de 4 en Chocó, 2 en Manizales, 1 en Quibdó y 1 en Medellín. Horas después, el presidente De la Espriella señaló para el Valle del Cauca 188 personas desaparecidas, 35 fallecidos y aproximadamente 700 heridos.
En Cali, el alcalde Alejandro Eder confirmó 15 fallecidos y 380 lesionados atendidos en hospitales de la ciudad. La Alcaldía de Cali decretó calamidad pública, militarización y un toque de queda vigente entre las 8:00 p. m. y las 6:00 a. m..
El transporte aéreo también quedó comprometido: seis terminales dejaron de operar por daños, entre ellas Matecaña, en Pereira, y La Nubia, en Manizales, además de El Caraño, en Quibdó, El Edén, en Armenia, y los aeropuertos de Cartago y Buenaventura.