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Miércoles, 14 de octubre de 2026
Energía y recursos de América Latina
Análisis del díaPetróleo y gas

Cerro Matoso suma dos meses al 50 % por falta de gas y deja de producir 2.400 toneladas de níquel

Ilustración generada por IA para: Cerro Matoso suma dos meses al 50 % por falta de gas y deja de producir 2.400 toneladas…
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Cerro Matoso completó dos meses operando al 50 % por falta de gas. En ese lapso dejó de producir 2.400 toneladas de níquel. La falta del insumo no se comporta como un sobrecosto marginal: si el gas no vuelve a la planta, cada mes adicional repetiría la misma pérdida de producto.

El impacto económico para Colombia por la operación parcial se aproxima a los 90.000 millones de pesos, compuesto por menores impuestos, regalías y compras de bienes y servicios. La operación a media capacidad ha afectado a cerca de 600 trabajadores y contratistas. Esas tres cifras no describen un mismo bolsillo: una mide empleo expuesto, otra mide un efecto agregado sobre impuestos, regalías y compras que no equivale a recaudación pública perdida.

La escasez no encarece la producción, la limita. La mitad de la capacidad de la planta queda fuera cuando el gas no llega, y por ese mecanismo las 2.400 toneladas que no se fabricaron son producto que no llegó a existir. Una restricción de abastecimiento se convierte así en una pérdida de níquel, no en un ajuste de margen.

El mismo insumo, tres presiones nacionales distintas

La tensión sobre el abastecimiento de gas aparece en otros países de la región, aunque por vías que no comparten sistema. En Bolivia, el ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, afirmó que el Gobierno buscará nuevas fuentes de gas natural para sostener el abastecimiento energético del país.

En un frente distinto, la adenda de Calidda para llevar gas natural a siete regiones sigue en evaluación mientras el Ministerio de Energía y Minas coordina con el Ministerio de Economía y Finanzas para resolver diferencias sobre el reconocimiento. El proyecto busca alcanzar a más de 201 mil usuarios de siete regiones.

Son tres situaciones nacionales sin un sistema de abastecimiento común: en una el gas falta en el punto de consumo de una planta, en otra el Gobierno anticipa buscar oferta nueva, y en la tercera una ampliación de cobertura espera una definición administrativa. El denominador compartido es el acceso al gas, no la red que lo transporta.

Quién carga la mitad que no opera

Tres grupos soportan tensiones diferentes del mismo recurso. Los cerca de 600 trabajadores y contratistas de Cerro Matoso resienten de forma directa la operación al 50 %, una exposición concreta y ya medida. Colombia asume un impacto económico cercano a los 90.000 millones de pesos que combina menores impuestos, regalías y compras de bienes y servicios, un agregado que no debe leerse como contratos cancelados ni como dinero que salió del erario. Y más de 201 mil usuarios proyectados dependen de que la adenda de Calidda, aún en evaluación, se resuelva para recibir el servicio.

La señal a vigilar difiere en cada caso. Si Bolivia concreta las nuevas fuentes de gas que anticipó su ministro y si la adenda de Calidda supera la evaluación en curso, la cobertura hoy detenida podría avanzar. Mientras el gas no regrese a Cerro Matoso, los dos meses al 50 % marcan el tamaño de pérdida que un abastecimiento ajustado puede repetir.

Fuentes