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Martes, 13 de octubre de 2026
Energía y recursos de América Latina
Análisis del díaPetróleo y gas

Compromisos de inversión en energía y minería se concentran en una sola jornada

Ilustración generada por IA para: Compromisos de inversión en energía y minería se concentran en una sola jornada
Imagen generada por IA

El mismo instrumento de incentivos recibió en pocas horas dos operaciones de gran escala: una petrolera por cerca de US$1.200 millones y una minera de cobre por USD 4.000 millones. A ellas se sumaron un compromiso minero adicional en Chile y una meta de financiamiento verde en Perú, de modo que los montos anunciados en la ventana se repartieron entre hidrocarburos, cobre y descarbonización.

Pan American Energy presentó una solicitud de adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para desarrollar un proyecto de recuperación terciaria en Cerro Dragón, Chubut, con una inversión cercana a los US$1.200 millones, según La Nación. El proyecto permitiría incorporar una producción incremental de 46 millones de barriles de petróleo y 30 BCF de gas natural, y prevé exportaciones por 18 millones de barriles.

El régimen de incentivos canaliza petróleo y cobre a la vez

El mismo día, el Comité Evaluador aprobó el ingreso del Proyecto Agua Rica, en Catamarca, al RIGI, con una inversión de USD 4.000 millones, según Infobae. La coincidencia pone un mismo régimen al servicio de dos cadenas distintas en la misma ventana: la inversión minera aprobada supera más de tres veces al monto petrolero presentado.

Si el régimen sostiene ese ritmo de solicitudes, la exposición se concentra en quienes logran la adhesión antes que en el resto. Pan American Energy busca el beneficio para revitalizar un campo maduro mediante recuperación terciaria, mientras el Proyecto Agua Rica ya cuenta con la aprobación formal de su ingreso. La diferencia entre una solicitud presentada y una aprobación concedida marca dos etapas distintas del mismo proceso.

Cobre y financiamiento verde fuera del régimen

En Chile, Sierra Gorda invertirá US$725 millones en su capacidad productiva, según Rumbo Minero. El compromiso se suma al bloque de cobre de la jornada, con un monto inferior al aprobado para el Proyecto Agua Rica.

Perú, por su parte, busca movilizar US$5.800 millones para financiamiento verde hasta 2030, según Gestión. Esa cifra es la mayor de todas las anunciadas en la ventana, y apunta a un objetivo distinto: canalizar capital hacia la descarbonización en lugar de ampliar producción fósil o de cobre. El contraste es mecánico: en la misma jornada conviven una solicitud para sumar 46 millones de barriles de petróleo y una meta plurianual de capital verde que la supera en monto.

La señal observable que confirmaría el patrón será la conversión de estas intenciones en inversión ejecutada. La petrolera aún tramita su adhesión, el proyecto de cobre ya la obtuvo, el compromiso chileno está anunciado y la meta de financiamiento verde fija un horizonte hasta 2030. Si esos calendarios se cumplen, la exposición de divisas por exportaciones de petróleo dependería de los 18 millones de barriles previstos; si las adhesiones se demoran, el peso recaería sobre los proyectos ya aprobados.

Fuentes